Tuesday, June 23, 2026

Cómo se hizo «Menos software, más impacto»

El libro lleva un par de semanas a la venta y hay una pregunta que me repiten: ¿cuánto se tarda en escribir algo así?

La respuesta honesta es que no lo sé. Y no lo sé porque el libro no empezó siendo un libro. Empezó como una serie de posts, sin ningún plan de acabar en Amazon.

Como esta semana toca contar el proceso, me he puesto a reconstruir las fechas con el historial de git, los nombres de los ficheros de las entrevistas y los registros de los trámites. Esto es el making of, sin maquillaje.

No nació como libro, nació como serie

En abril de 2024 publiqué el primer post: "Introducción al Lean Software Development". No iba a ninguna parte concreta. Escribía sobre lo que había ido aprendiendo en equipos reales, un tema por entrega.

Salieron unos dieciséis posts en unos dieciséis meses. Con su parón y todo: después de "Empoderar al equipo" me quedé sin gasolina y la serie estuvo parada buena parte del invierno de 2024. La retomé en primavera de 2025 con el bloque de calidad (cinco posts casi seguidos) y la cerré en agosto de 2025 con "Lean, XP y mentalidad de producto".

Al principio no pensaba en ningún libro, solo en el siguiente post. Pero hacia la mitad de la serie la idea empezó a rondarme: con todo este contenido, quizá había un libro ahí. La aparqué casi enseguida. Me parecía algo lejano y con demasiado trabajo detrás, una más de las muchas ideas que siempre tengo dando vueltas en la cabeza. Aun así, según avanzaba y veía cuánto material se iba acumulando, la idea se hacía más fuerte. Lo que la frenaba era siempre lo mismo: el trabajo que parecía implicar.

El empujón que me lo hizo creer

Tenía el material, y cada vez tenía más claro que ahí había un libro. Lo que seguía frenándome era imaginar el trabajo por delante. Lo que no esperaba es que el desbloqueo llegara de una conversación que no iba de eso.

No nos conocíamos mucho: había hablado con Juan Macías unas pocas veces (algo por mensajes y un par de videollamadas), por temas que nada tenían que ver con escribir un libro. Juan está innovando de forma bastante radical en el uso de la IA para el desarrollo de producto, y además se había escrito un libro con ayuda de la IA, The Broken Telephone, lleno de ideas que me parecieron muy buenas. Tuvimos varias conversaciones sobre ellas.

Como efecto colateral de esas charlas, le pregunté por el propio proceso de crear el libro. Su forma de plantearlo, muy apoyada en la IA y en automatizar casi todo, me hizo verlo de otra manera: el muro de trabajo que me frenaba, de repente, parecía mucho más bajo. Y Juan fue tan generoso como para pasarme el repositorio base que había usado: los scripts, la estructura, todo el harness. Ese fue mi punto de partida. Me dio una base técnica sobre la que construir, sí, pero sobre todo me dio algo más difícil de conseguir: creerme que hacer el libro en un tiempo razonable era posible.

Sin esa conversación, el libro probablemente seguiría siendo una idea más en mi lista.

De posts a libro: poco más de cuatro meses

El 30 de enero de 2026, sobre esa base, hice el primer commit del repositorio. Ese día empezó "el libro" de verdad.

Aquí viene una de las cosas que más me sorprendió: en un par de días ya tenía la estructura entera, los catorce capítulos iniciales convertidos de posts a esqueleto de libro. Tener la serie escrita lo cambia todo. No partía de una página en blanco, partía de material que ya había pasado por el filtro de publicarlo y recibir respuestas.

Cuatro meses de ensamblaje, commit a commit.
No recoge los 16 meses de escritura de posts.

Lo escribí en un repositorio de git, como si fuera código, y me apoyé en la IA para aumentar mi capacidad: automatizar lo repetitivo, ordenar el material, forzar la crítica sobre mis propios textos. Las ideas, la experiencia y la voz son mías; la IA me ayudó a llegar más lejos y más rápido.

Y, como en casi todo lo que hago, el proceso entero fue un experimento: con sus hipótesis, sus validaciones e invalidaciones, y mucha iteración. Probaba una manera de trabajar, miraba si funcionaba y ajustaba. Buena parte de lo que acabó funcionando no estaba en el plan inicial.

Del primer commit a tener el libro a la venta pasaron poco más de cuatro meses.

El giro: no quería otro manual

A las pocas semanas tuve que parar y decidir qué clase de libro quería que fuera.

Podía salir un manual de Lean correcto. Otro más. Y, sinceramente, ni me apetecía escribirlo ni creo que hiciera mucha falta. Así que cambié el rumbo: si iba a hacerlo, tenía que ser un libro con una tesis propia, aunque incomodara un poco.

La tesis es esta: el mayor problema de los equipos no es que escriban código malo, es que escriben código de más. Todo el software que existe cuesta, lo uses o no, igual que el cuerpo gasta energía solo por estar vivo. Si no gestionas ese coste, crece hasta ahogar la capacidad del equipo. Lo llamo el coste basal del software, y atraviesa el libro de principio a fin.

A partir de ahí dejó de ser "un libro sobre Lean" y pasó a ser un libro sobre algo más incómodo: por qué muchas veces lo más valioso que puedes hacer es construir menos.

Las conversaciones: porque uno solo no lo ve todo

Una tesis como esa no se sostiene solo con mi cabeza. Y hay una parte del proceso que no se ve en los posts: las conversaciones. Diecisiete entrevistas, repartidas en dos oleadas, con gente con la que he trabajado a lo largo de los años.

¿Por qué entrevistar si el libro recoge mi experiencia? Porque por mucho que reflexiones, tú solo no sacas puntos de vista distintos sobre un mismo tema. Te quedas encerrado en tu propia perspectiva. Necesitaba a personas que habían vivido lo mismo desde su sitio y lo contaban con sus palabras, a veces para confirmar lo que yo pensaba y a veces para discutírmelo. Quería que el libro tuviera más miradas que la mía.

La primera oleada arrancó en junio de 2025, cuando todavía publicaba la serie y el repositorio del libro ni existía. La segunda llegó a principios de 2026, ya con el libro en marcha. Muchas de esas voces acabaron dentro del libro. Se estaba cocinando mucho antes de que yo me diera cuenta de que estaba escribiendo un libro.

La parte que nadie cuenta: los papeles

Escribir es la parte bonita. Luego está la otra.

Cuando tuve el contenido cerrado y las imágenes más o menos resueltas, me di cuenta de la cantidad de decisiones que me quedaban por delante y de lo poco preparado que estaba para tomarlas: formato, modelos de distribución, tipos de papel, precios, registro de Propiedad Intelectual, ISBN, márgenes, tipografías, contraste de las imágenes. Todo eso había que decidirlo, y yo no había hecho nada parecido en mi vida.

La portada completa(contra, lomo y cubierta) sobre la plantilla.

Ahí tuve mucha suerte. Pude contar con dos personas que ya habían pasado por esto. Gerard Chiva, que tiene varios libros publicados en Amazon y un nivel de experiencia y de herramientas que es casi el de una editorial propia. Y Carlos Iglesias (de Runroom), autor de Impact-Driven Growth, que acababa de publicar el suyo y lo tenía todo reciente.

Que se prestaran a sentarse conmigo en una videollamada lo cambió todo. En lugar de ir decidiendo a ciegas, pude contrastar cada duda con alguien que ya había pasado por lo mismo antes que yo. Buena parte de los aciertos del libro, los que tienen que ver con cómo está hecho y no con lo que cuenta, salieron de esas dos conversaciones. Sin ellas habría llegado a algo bastante más torpe.

Una prueba del interior, con las marcas de corte.


A la venta

El 6 de junio de 2026 el libro estuvo disponible en Amazon, Kindle y tapa blanda a la vez. Lo anuncié ese día y al siguiente salió en redes.

Antes de publicar me había puesto unos números como objetivo, casi para tener una vara de medir honesta: 200 copias en los primeros seis meses, 300 en el primer año y que al menos el 60% fueran en papel y no en digital. Los escribí sin saber muy bien si eran ambiciosos o ingenuos.

A 22 de junio, dieciséis días después del lanzamiento, van 234 copias. El objetivo de seis meses se cumplió en las dos primeras semanas y ya estamos cerca del de doce. No me lo esperaba, y menos tan rápido. Que casi todo se vendiera en España lo daba por descontado; lo que sí me sorprendió fue el papel: el objetivo de mezcla se ha superado de largo, más del 80% de las copias son físicas.

Unidades por formato a 22 de junio: 185 en papel, 49 en digital.


Una segunda versión, esta misma semana

Y como el proceso no termina el día del lanzamiento: esta semana acabo de subir una nueva versión en papel.

Son cambios menores, todos para que se lea mejor: un margen interior algo más amplio (que el texto no se meta en el lomo), mejora de contraste en unas pocas imágenes y algún retoque suelto de maquetación. El contenido no cambia. Si ya tienes el libro, no te pierdes nada.

Me gusta que se pueda hacer esto. Detectas un detalle, lo corriges y lo subes. Muy en la línea de lo que defiende el propio libro: pasos pequeños, mejorar sobre lo que ya funciona.

Lo que me llevo

Si tuviera que quedarme con una idea del proceso es esta: un libro así no se escribe de una sentada, se cultiva. Dieciséis meses de escribir en abierto, diecisiete conversaciones, más de 180 correcciones llegadas de los revisores y cuatro meses de ensamblaje, con un puñado de personas echando una mano. Visto con perspectiva, el libro fue la consecuencia, no el objetivo.


Nota: durante todo esto fui dejando un rastro bastante completo de cómo lo hice: el flujo de trabajo, las herramientas, las plantillas de exportación, los scripts. Si veis interés, me planteo publicar un pequeño kit de autoedición (o, para quien le tire lo técnico, el tooling concreto que usé para escribir, maquetar y exportar el libro). Si os sería útil, decídmelo en comentarios o contactadme y lo preparo.

No comments: